02/04
Lección 2 · 30 min

Que avise cuando falle

Cuando termines sabrás: Mi proceso grita cuando se rompe, en vez de callarse.

Antes de empezar

Esta lección tiene una salida concreta: Mi proceso grita cuando se rompe, en vez de callarse. Lee con un caso tuyo delante. La parte útil empieza cuando escribes, comparas o decides algo.

El caso

La automatización que copiaba pedidos dejó de funcionar un martes. Nadie se enteró hasta que un cliente llamó preguntando por el suyo, 11 días después.

Antes de seguir, identifica qué decisión tomó mal la persona del caso y qué dato le faltaba. Esa pregunta evita leer como espectador.

La idea que manda

Toda automatización necesita una salida de éxito y otra de fallo. El aviso incluye paso, entrada, resultado esperado, resultado observado y forma segura de reintentar.

No intentes aplicar todo a la vez. Elige un caso, deja la regla por escrito y conserva la evidencia que usaste. Así podrás revisar la decisión sin depender de memoria.

Método

  1. Define el punto de partida. El fallo silencioso: la razón por la que las automatizaciones dan miedo.
  2. Haz visible el criterio. Un aviso que dice qué esperaba y qué encontró.
  3. Comprueba el límite. Quién recibe el aviso y qué hace con él.

Una regla es operativa cuando otra persona puede repetirla y llegar a un resultado parecido. Si necesita preguntarte qué querías decir, aún falta concretar.

Ejemplo aplicado

«Pedido 483: esperaba crear una fila; la hoja devolvió permiso denegado; no se envió confirmación; reintentar desde enlace». Eso permite actuar sin investigar a ciegas.

Fíjate en la secuencia: primero aparece un hecho, después una decisión y al final una acción verificable. Ese orden impide que una opinión se disfrace de proceso.

El error que más cuesta

Enviar «algo ha fallado». Obliga a repetir el proceso para descubrir qué pasó y puede duplicar trabajo.

Cuando ocurra, no añadas más pasos por reflejo. Vuelve al punto exacto donde faltó información, una definición o una comprobación.

Taller

Rompe una copia del proceso en tres puntos. Comprueba que cada aviso identifica el caso y que ningún fallo se presenta como éxito.

Hazlo en una copia o con una muestra pequeña. Guarda el resultado en Mi cuaderno. La práctica debería dejar una pieza que puedas usar mañana, no una respuesta que solo tenga sentido dentro del curso.

Comprueba antes de continuar

  • ¿El resultado responde al caso concreto y no a uno imaginario?
  • ¿Has dejado el criterio y la evidencia por escrito?
  • ¿Otra persona sabría repetirlo sin que tú se lo explicaras?
  • ¿Sabes qué señal te haría cambiar la decisión?

Quédate con esto

Ejercicio: romper la tuya a propósito y comprobar que salta. Termina esa práctica antes del examen. Recordar una frase sirve poco; poder enseñar el resultado sirve mucho.