03/04
Lección 3 · 30 min

Las cinco objeciones de siempre

Cuando termines sabrás: Contesto a "es caro", "ya tengo uno", "ahora no", "mándame información" y el silencio.

Antes de empezar

Esta lección tiene una salida concreta: Contesto a “es caro”, “ya tengo uno”, “ahora no”, “mándame información” y el silencio. Lee con un caso tuyo delante. La parte útil empieza cuando escribes, comparas o decides algo.

El caso

“Mándame información” casi nunca significa mándame información. Significa “no quiero decirte que no”. Se contesta con una pregunta concreta: “¿Qué es lo que más te está costando ahora, captar o cerrar?”.

Antes de seguir, identifica qué decisión tomó mal la persona del caso y qué dato le faltaba. Esa pregunta evita leer como espectador.

La idea que manda

Una objeción no es una discusión que ganar. Primero identifica si falta valor, confianza, urgencia, presupuesto o autoridad para decidir. La respuesta cambia según la causa.

No intentes aplicar todo a la vez. Elige un caso, deja la regla por escrito y conserva la evidencia que usaste. Así podrás revisar la decisión sin depender de memoria.

Método

  1. Define el punto de partida. Qué hay detrás de cada una y qué NO hay que hacer.
  2. Haz visible el criterio. La diferencia entre rebatir y entender.
  3. Comprueba el límite. Cuándo un “no” es un “no” y hay que soltarlo.

Una regla es operativa cuando otra persona puede repetirla y llegar a un resultado parecido. Si necesita preguntarte qué querías decir, aún falta concretar.

Ejemplo aplicado

Ante «es caro», pregunta con calma con qué lo compara o qué resultado necesitaría para que saliera a cuenta. La respuesta revela si hay una brecha real o un cierre educado.

Fíjate en la secuencia: primero aparece un hecho, después una decisión y al final una acción verificable. Ese orden impide que una opinión se disfrace de proceso.

El error que más cuesta

Disparar un descuento antes de entender la objeción. Enseña que el precio inicial no era sólido y no resuelve la falta de confianza.

Cuando ocurra, no añadas más pasos por reflejo. Vuelve al punto exacto donde faltó información, una definición o una comprobación.

Taller

Escribe cinco respuestas de dos pasos: una pregunta para entender y una respuesta según cada posible causa. Incluye cuándo cerrar la conversación.

Hazlo en una copia o con una muestra pequeña. Guarda el resultado en Mi cuaderno. La práctica debería dejar una pieza que puedas usar mañana, no una respuesta que solo tenga sentido dentro del curso.

Comprueba antes de continuar

  • ¿El resultado responde al caso concreto y no a uno imaginario?
  • ¿Has dejado el criterio y la evidencia por escrito?
  • ¿Otra persona sabría repetirlo sin que tú se lo explicaras?
  • ¿Sabes qué señal te haría cambiar la decisión?

Quédate con esto

Ejercicio: tus cinco respuestas escritas y guardadas. Termina esa práctica antes del examen. Recordar una frase sirve poco; poder enseñar el resultado sirve mucho.