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Lección 1 · 35 min

La lista: criterio antes que volumen

Cuando termines sabrás: Sé construir una lista de 100 personas que encajan, en vez de 5.000 que no.

Antes de empezar

Esta lección tiene una salida concreta: Sé construir una lista de 100 personas que encajan, en vez de 5.000 que no. Lee con un caso tuyo delante. La parte útil empieza cuando escribes, comparas o decides algo.

El caso

Una lista de 5.000 empresas sacada de un directorio suena a mucho. Le escribes a 200, contestan 2 y encima te frena la plataforma. Otra de 80 inmobiliarias de tu provincia con menos de diez empleados: contestan 11. La segunda lista costó más tiempo y trajo cinco veces más.

Antes de seguir, identifica qué decisión tomó mal la persona del caso y qué dato le faltaba. Esa pregunta evita leer como espectador.

La idea que manda

Una lista es una hipótesis de mercado. Antes de buscar, define quién encaja, qué señal demuestra necesidad y qué condición lo descarta. La cantidad llega después.

No intentes aplicar todo a la vez. Elige un caso, deja la regla por escrito y conserva la evidencia que usaste. Así podrás revisar la decisión sin depender de memoria.

Método

  1. Define el punto de partida. El criterio se escribe antes de buscar: quién, dónde y por qué ahora.
  2. Haz visible el criterio. De dónde salen los contactos: mapas, redes, portales y tu propio histórico.
  3. Comprueba el límite. Por qué una lista grande y mala cuesta más que una pequeña y buena.

Una regla es operativa cuando otra persona puede repetirla y llegar a un resultado parecido. Si necesita preguntarte qué querías decir, aún falta concretar.

Ejemplo aplicado

Para vender fotografía inmobiliaria, «agencias españolas» es demasiado ancho. «Agencias de Alicante con al menos veinte anuncios activos y fotos inconsistentes» permite encontrar una observación real.

Fíjate en la secuencia: primero aparece un hecho, después una decisión y al final una acción verificable. Ese orden impide que una opinión se disfrace de proceso.

El error que más cuesta

Guardar contactos porque podrían servir algún día. Esa lista crece, pero diluye el tiempo de investigación y empeora cada porcentaje posterior.

Cuando ocurra, no añadas más pasos por reflejo. Vuelve al punto exacto donde faltó información, una definición o una comprobación.

Taller

Define tres criterios obligatorios, dos señales de oportunidad y tres exclusiones. Aplica la ficha a cien contactos y registra por qué entra cada uno.

Hazlo en una copia o con una muestra pequeña. Guarda el resultado en Mi cuaderno. La práctica debería dejar una pieza que puedas usar mañana, no una respuesta que solo tenga sentido dentro del curso.

Comprueba antes de continuar

  • ¿El resultado responde al caso concreto y no a uno imaginario?
  • ¿Has dejado el criterio y la evidencia por escrito?
  • ¿Otra persona sabría repetirlo sin que tú se lo explicaras?
  • ¿Sabes qué señal te haría cambiar la decisión?

Quédate con esto

Ejercicio: montar una lista de 100 con tres criterios. Termina esa práctica antes del examen. Recordar una frase sirve poco; poder enseñar el resultado sirve mucho.