02/04
Lección 2 · 25 min

Tu ficha de contexto, escrita una vez

Cuando termines sabrás: Tengo escrito quién soy, a quién vendo y cómo hablo, y lo reutilizo en cada encargo.

Antes de empezar

Esta lección tiene una salida concreta: Tengo escrito quién soy, a quién vendo y cómo hablo, y lo reutilizo en cada encargo. Lee con un caso tuyo delante. La parte útil empieza cuando escribes, comparas o decides algo.

El caso

María lleva una peluquería. Cada vez que pide algo, vuelve a explicar que tiene dos sillones, que sus clientas son de barrio y que no quiere sonar pija. Diez minutos cada vez. Lo escribe una vez en media hoja y lo pega siempre: los mismos diez minutos, una sola vez en su vida.

Antes de seguir, identifica qué decisión tomó mal la persona del caso y qué dato le faltaba. Esa pregunta evita leer como espectador.

La idea que manda

El contexto útil cambia la respuesta. Incluye negocio, cliente, oferta, voz, límites y objetivo. Quita biografía ornamental: el modelo necesita las condiciones del trabajo, no tu historia completa.

No intentes aplicar todo a la vez. Elige un caso, deja la regla por escrito y conserva la evidencia que usaste. Así podrás revisar la decisión sin depender de memoria.

Método

  1. Define el punto de partida. Las siete preguntas de la ficha, con ejemplos.
  2. Haz visible el criterio. Por qué se escribe una vez y se pega siempre.
  3. Comprueba el límite. Lo que nunca quieres decir: la lista negra también es contexto.

Una regla es operativa cuando otra persona puede repetirla y llegar a un resultado parecido. Si necesita preguntarte qué querías decir, aún falta concretar.

Ejemplo aplicado

Una peluquería puede guardar una ficha con ubicación, servicios, precios, tipo de clienta, tono, palabras prohibidas y ejemplos aprobados. Ese bloque viaja igual a un anuncio, un correo o una respuesta.

Fíjate en la secuencia: primero aparece un hecho, después una decisión y al final una acción verificable. Ese orden impide que una opinión se disfrace de proceso.

El error que más cuesta

Convertir la ficha en un vertedero. Si dos datos se contradicen o ninguno influye en la tarea, el contexto empieza a empeorar la respuesta.

Cuando ocurra, no añadas más pasos por reflejo. Vuelve al punto exacto donde faltó información, una definición o una comprobación.

Taller

Escribe una ficha de una página. Pruébala con el mismo encargo con y sin ficha y anota qué diferencias son realmente útiles.

Hazlo en una copia o con una muestra pequeña. Guarda el resultado en Mi cuaderno. La práctica debería dejar una pieza que puedas usar mañana, no una respuesta que solo tenga sentido dentro del curso.

Comprueba antes de continuar

  • ¿El resultado responde al caso concreto y no a uno imaginario?
  • ¿Has dejado el criterio y la evidencia por escrito?
  • ¿Otra persona sabría repetirlo sin que tú se lo explicaras?
  • ¿Sabes qué señal te haría cambiar la decisión?

Quédate con esto

Ejercicio: rellenarla y usarla en el encargo de la lección 1. Termina esa práctica antes del examen. Recordar una frase sirve poco; poder enseñar el resultado sirve mucho.